Llega la primera evaluación y, tras ver las notas de tu hijo, tienes ganas de tirarte de los pelos. Algunas veces te lo esperas, porque a tu hijo le cuesta horrores estudiar, es más "lento" que los demás, le cuesta concentrarse y, a pesar de que se esfuerce, suspende. Esto es una gran preocupación para los padres que temen por el futuro de los hijos. 

 

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La solución, no es un profesor particular, respetando al máximo esa profesión, ya que una servidora, lo sigue siendo. Pero todos sabemos, que una hora...señores ¡una hora!, no es suficiente para que el chiquillo haga la tarea y repase las asignaturas que tanto le cuestan.

 

Primero bríndale al chico un espacio tranquilo, sin estimulaciones de ningún tipo: televisión, ordenador, videoconsolas, etc. Intenta que tenga un espacio en donde no haya tránsito de gente, que no haya mucho ruido, no digo, encerrado en una burbuja sino que apenas se escuche un murmullo. 

 

Cada niño es un mundo, por lo tanto no todos son capaces de absorber la información de igual manera. A muchos, les cuesta ponerse a estudiar, concentrarse o retener la información. Para este tipo de casos, hay que mirar cómo estudian. La mayoría de este tipo de estudiantes, a los que les cuesta tanto retener la información, están recbiendo la misma o digiriéndola de manera incorrecta.

 

La lectura, siempre ha sido beneficiosa para los niños y en este caso también lo es. Un buen método para que aprenda es, que lea mucho lo que tenga que aprenderse, ponte a leer con él. Que lo lea con detenimiento, mirando las palabras que no conoce, buscando el significado de algunas expresiones, escribiendo pequeñas notas en los apuntes que te "traduzca" unas determinadas frases, intentar relacionarlo con una situación, con un objeto...esa es una lectura comprensiva. Leer, con detenimiento y entendiendo poco a poco lo que lee.  

 

En el momento en que sepa lo que lee, repasa con tu hijo. Vuelve a hablarle del contenido del libro, empieza frases que termine él, hazle preguntas cortas, sencillas y ve aumentando la dificultad, lee con tu hijo los textos que no entienda, para explicárselos. Puedes hacer pequeños juegos con él, de preguntas y respuestas, de cornometrar cuánto tiempo tarda en buscar una respuesta, hacer casos prácticos, exámenes tipo test. 

 

A partir de ese momento, el niño está aprendiendo por su cuenta. está cogiendo la información, digiriéndola y expresándola con sus palabras. En el momento en que uno es capaz de explicar con otras palabras, más sencillas y más claras, pero igual de informativas, un determinado contenido, es cuando podemos decir que "se sabe el tema". Porque ha hecho suya toda la información y le ha dado su punto de vista. Esta información queda memorizada, esta información no se olvida, porque se ha asentado en su cerebro. 

 

Y cuando hablamos de "se sabe el tema" hablamos de lo anteriormente mencionado, no a que el niño repita y repita, una y otra vez, un conjunto de palabras que soltará de manera automática y que en un futuro olvidará, probablememente, tras terminar el exámen. 

 

 

 

Ponte con tu hijo, lee con él, habla de la información con él, pregúntale y también que te pregunte. Quedaros en un espacio tranquilo y sereno, donde no os molesten. Aprenderá unas costumbres magníficas, para el, futuro que le beneficiarán notablemente. 

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